domingo, 14 de junio de 2015

Acción y reacción

Entendí.  Después de unos años, entendí. Son pliegues que nos ayudan a crecer,  eso es.  Es el cambio,  la decisión, el poder de poder entender cada acción y reacción. Cada responsabilidad que llevamos en la mochila. Cada acto consciente o inconsciente que efectuamos. De a ratos la mente nos lleva a analizar pasito a pasito el causa y efecto del día a día. Y es por eso que hoy decidí hablar de esto.
Cada loquito con su librito, dicen algunos. Los cambios son crisis, pero no como el común de la gente llama a esa palabra,  sino que la crisis,  en mi parecer,  surge del rotundo cambio, ya sea en el ámbito que sea. Y que, paralelamente, tendrá su efecto.  Tardío o temprano,  pero llegará.  Con cada decisión crece un poco más el nivel de análisis para el próximo paso.   Pero hay un factor social que nos hace laburar más la psiquis a la hora de accionar.
A diario, vemos que cada vez más reina el vaguismo y que la ley del menor esfuerzo nos encarna de a poco.  Pero gracias a las injusticias que me rodean,  entendí que el que gana no siempre es el ganador.  Que esos puntos  finales son actos del azar, y que pudo haber sido un punto seguido. Que valió la pena el camino,  la carrera y el poder disfrutar cada logro y, no es provechoso ni mucho menos genera orgullo,  aquello que fue fácil de alcanzar o que, con un mínimo esfuerzo, se pudo lograr.
Voy a terminar con algo que todos me decían pero hasta que no me llegara el momento de 'ver para creer' me costaba asumir.
 Reyes y reinas de cada cuerpo, cada uno de ustedes debe depender de solamente una persona y esa persona, debes ser vos. Por que ni el amor ni el odio nos debe hacer depender de alguien mas. Solo vos y tu voz interior van juntas de la mano por la vida.
Nadie mas

viernes, 27 de febrero de 2015

VEAMOS

Somos humanos. Íntegramente observadores.
Por que cuando estamos ansiosos decimos “no veo la hora”. O cuando damos nuestra opinion decimos 'yo lo veo así' o el típico 'desde mi punto de vista..'. Incluso hasta cuando hablamos del futuro comentamos un 'como me ves en unos años?'.
Vivimos mirando. Y para aquello que no podemos ver… necesitamos otra mirada. Una super visión.
Creemos conocer a alguien por lo que vemos. 
Confiamos sólo en lo que vemos. Y lo que vemos es apenas una ínfima parte de la realidad…
Por algo cerramos los ojos cuando besamos, abrazamos o hasta cuando hacemos el amor… es porque así vemos más. Vemos un poco mejor.
Se supone que la mirada de un supervisor, de un jefe, o de nuestros padres, ve más… porque ve, en simultáneo, lo que alguien mira, y al que nos esta mirando.
Mirar es, también, dejarse ver…
Sólo cuando podemos ver, pensar y sentir como el otro, podríamos llegar a decir que conocemos al otro.
La pregunta es como soy.
Quizás seamos un poco como nos ven, un poco como nos vemos… y un poco como nadie nos ve.
Los creyentes dicen que sólo Dios nos ve tal cual somos.
Pero, en mi punto de vista, y por lo poco que percibo, no podemos conocer a fondo a las personas porque vemos casi nada.
Estamos muy interesados en aquello que vemos. 
Pero lo más importante, es todo aquello que no podemos ver.


miércoles, 18 de febrero de 2015

Tormentas

Adentro, muy adentro de mi, hay alguien que me dice que soy fuerte. Que duele, pero se puede. Me encantaría poder entender un poco mejor mi cabeza, me encantaría lograr solucionar cada derrame emocional sola. Pero la cabeza es el motor mas grande y puede llegar a crear sensaciones inexistentes en el cuerpo humano.
Momentos en los cuales es muy difícil salir a flote, por que tenes el estomago comprimido, la traquea cerrada y un cuarto de la saliva total en la boca. Es el momento en el cual por el único lugar que se efectúa una acción es por los ojos. Que es allí donde sale una especie de batido salado, lleno de angustia y miedos, de tristeza y una pizca de rencor. Que nos recorre los cachetes en forma de cascada y nos ayuda un poquito mas por dentro a pedir a gritos 'ayuda', pero en silencio. 
Y empezamos a surfear en el mundo de las ideas y los pensamientos. Que, al fin y al cabo, es lo que mas priorizamos. Por que salimos al mundo y la realidad nos azota tan fuerte, que preferentemente, nos quedamos en nuestro pequeño eterno problema que durara un par de horas. Pero que cuando llega el momento de apoyar la cabeza en la almohada, nos damos cuenta que las peores tormentas se crean en uno mismo, en tu mente, en tu cabeza.

domingo, 19 de octubre de 2014

HIJOS

Comparto y les deseo muy feliz día: Para el día de la madre...
HIJOS" Por Isabel Allende.
Siempre que quieren hablar de madres en la televisión muestran mujeres con chicos en los brazos, sonrientes, dulces, cariñosas, sin una pizca de cansancio, espléndidamente maquilladas y a eso agregan maravillosas frases de posters. ¡Mentiras! Las mamás no somos abnegadas amantes del sacrifico y aguerridas guerreras que todo lo pueden. Las mamás lloramos abrazadas a la almohada cuando nadie nos ve, pedimos la epidural en el parto y puteamos en 17 idiomas cuando tenemos que poner el despertador a las 2 de la mañana para ir a buscarlos a una fiesta. Cuando les decimos que no se peleen con ese compañerito que les dice 'enano' o 'cuatro ojos', y les damos toda clase de explicaciones conciliatorias, en realidad querríamos tener el cogote del pequeño verdugo entre nuestras manos. Y también pensamos que la vieja de geografía es un mal bicho cuando les baja la nota porque no saben cuántos metros mide el Aconcagua que, al final, a quién cuernos le importa. Pero no lo podemos decir. No es que nos encante pasarnos horas en la cocina tratando de que el pescado no tenga gusto a pescado y disimulando las verduras en toda clase de brebajes, en lugar de tirar un Patty a la plancha, es que tenemos miedo de que no crezcan como se debe. No es que nos preocupe realmente que se pongan o no un saquito, es que tenemos miedo de que se enfermen. Porque ser mamá no tiene que ver con embarazos, pañales y sonrisas de aspirinetas. Tiene que ver con querer a alguien más que a una misma. Con ser capaz de cualquier cosa con tal de que ustedes no sufran. NADA, nunca, jamás. Ustedes nos hacen felices cuando les encantan nuestras milanesas, cuando nos consideran sabias por contestar todas las preguntas de los concursos de la tele. Cuando vienen llorando a gritos porque se rasparon la rodilla y nos dan la posibilidad de darles consuelo y curitas. Cuando recién levantadas nos dicen, qué linda que estás, mamá. Ustedes nos hacen mejores. Nos dan ganas y fuerzas. Nos comeríamos un gurka crudo antes de que les toque un dedito del pie. Nos lavamos la cara y salimos del baño con una sonrisa de oreja a oreja para hacerles saber que la vida es buena, aunque nos vaya como el reverendo... Cantamos las canciones de Chiquititas y vemos Barney y escuchamos a Los piojos y compramos Nopucid y repasamos 500 veces la tabla del 2 y arreglamos el carburador para llevar a los pibes a fútbol, a inglés, a dibujo, a la psicóloga, a básquet, a volley, a danzas, a la casa de la amiga, a la maestra particular, al dentista, al médico, a comprar un pantalón. Y armamos 24 bolsitas con anillitos y pulseritas y tratamos de que la torta parezca un Pikachu y nos buscamos otro trabajo y sacamos créditos y nos compramos libros y vamos al psiquiatra y al pediatra y a los videos y negociamos con los maestros y los acreedores y recortamos figuritas y estudiamos junto a ustedes ríos, provincias, las capitales de los países de Europa y nos ponemos lindas y nos enojamos y nos reímos y nos salimos de quicio y nos convertimos en la bruja y la princesa de todos los cuentos. SOLO Y EXCLUSIVAMENTE PARA VERLOS FELICES. VERLOS FELICES ES LO QUE NOS HACE FELICES. Ojalá pudiéramos pegar el mundo con cinta scotch (como el velador que cayó en combate en la última guerra de pijamas party), para que fuera un lugar mejor para ustedes. GRACIAS POR HACERME SU MAMÁ. GRACIAS POR HACERME TAN IMPORTANTE. Gracias, por esas porquerías que hacen en el colegio con corchitos y escarbadientes (que casi nunca entiendo para que sirven, pero guardo religiosamente) gracias por los abrazos, los besos, las lágrimas, los dolores, los dientes de leche, las cartitas, los dibujos en la heladera, el Amoxidal de tantas noches sin dormir, los boletines, las plantas rotas del jardín por jugar a la pelota, por mi maquillaje arruinado por ser usado para jugar a la mamá, por las fotos de la primaria. Son mis mejores medallas. Gracias porque LOS AMO. Y ese es el amor que ME HACE GRANDE... Lo demás es marketing.

Era de noche y recibo este mensaje de la mujer que me trajo al mundo. Precisamente la mi madre. DIOS QUIERA SEA ETERNA.

domingo, 5 de octubre de 2014

Soy mujer

Nací de un útero. Nací de una mujer. Nací guerrera y libre. Fui cocida con fuego de amor en el seno de mi madre. Puso en mi cuerpo pechos y caderas amplias, piel suave y pies ligeros. Nací mujer valiente y pura, dispuesta y perseverante. Soy amor y ternura, consuelo y refugio. Soy mujer agua, mujer tierra, mujer fuego, mujer viento, mujer cura, mujer sol. Soy mujer niña, joven, madura y vieja. Me trenzo las penas, me peino con aire y trato de evadir tristezas. Soy mujer, amante, mala pero buena.Soy mujer demente y miedosa, pero loca.
Soy los cuatro rumbos, las estaciones y las siembras.Danzo, canto, escribo, amo, escucho, cuido, duermo y me castigo. Soy mujer, como muchas tantas. Soy mujer.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Coincidencias

Ni suerte ni casualidad, coincidencia.‘co’ que significa con; ‘incidencia’ significa suceso. Como su palabra lo dice son sucesos que estan intercalados con uno o mas acontecimientos, ya sea importante o no. Son esas experiencias silenciosas que suceden con frecuencia, que algunas se hacen notar mas que otras, pero todas terminan en la misma denominación COINCIDENCIA.
Pueden o no estar dentro de la conciencia y hacerlas resaltar, o puede ser la razón de tu felicidad diaria.
Existen coincidencias tristes y mal ubicadas, pero tambien estan las coincidencias lindas, encuentros inesperados o sorpresas espontaneas. Existen personas por coincidencia, y fabulas por casualidad. 
No creo en el destino, tampoco creo que sean hijas de el, pero el destino ilusiona y la coincidencia sorprende!
Por que lo casual aburre y la coincidencia alienta, y por la suerte es loca, al que toca toca, pero las coincidencias unen y repentinamente causan sensaciones exquisitas.
Enamorarse de las coincidencias y valorar las diferencias a la vez,
Que vivan las coincidencias!

sábado, 31 de mayo de 2014

Alerta mundo!

¿Cuáles son nuestras prioridades? ¿Para qué cosas tenemos siempre tiempo y dinero... y para cuáles no?
No se trata de elegir entre fútbol o solidaridad, sino elegir fútbol Y solidaridad. El ser humano debe ser lo primero.